Este documental de 24 minutos llamado Hollywood’s Greatest Trick publicado gratuitamente en las redes durante el año pasado hablaba sobre la insostenible industria de los VFX.

La última actualización que ha tenido ha sido en febrero de 2016. Aquí vamos a traducir parte del detallado artículo que acompaña a este documental y que analiza la situación de los VFX hace un año y que no ha cambiado demasiado hasta ahora.

¿Quién ha realizado el documental?

El video ha sido producido por Sohail Al-Jamea y Ali Rizvi para McClatchy Video Lab, una división de la organización audiovisual McClatchy que posee docenas de periódicos en Estados Unidos. El reportaje acompañando a la pieza fue hecho por Greg Hadley y Elizabeth Koh.

El documental

Para aquellos que sepáis inglés, recomendamos encarecidamente que lo veáis en el Vimeo oficial antes de leer el artículo.

Introducción a la problemática en los VFX

Las diez películas que más dinero recaudaron en el año 2016 contenían gran cantidad de imagenes realizadas por ordenador, pero mientras las ganancias de Hollywood aumentan, los artistas de vfx siguen luchando por una paga justa, y una representación y reconocimiento más allá del más prestigioso premio en el cine : Los Oscars.

Uno de los momentos cinemáticos más controvertidos de 2016 fue cuando en la película de Star Wars, Rogue One, una joven digital Carrie Fisher «interpretando» a la Princesa Leia, era devuelta a los 19 años. Esta obra maestra que combinaba muchas técnicas novedosas que llegaban a dejar sin aliento a los espectadores pero también generó muchas dudas éticas en el momento en que la dirección de Disney consideró utilizar a esta actriz digital en próximas entregas tras su muerte unas semanas después.

El hecho de que la vida de un actor en pantalla no dependa de si este vive o muere muestra cómo la industria de los efectos ha cambiado en los últimos años.

Los créditos

En este fantástico artículo podemos ver gráficas muy significativas que indican cómo en los últimos blockbuster el departamento de vfx es el grupo más grande.

En Rogue One, los créditos mostraban a 700 personas (artistas, animadores, supervisores…). En otras películas del mismo calado, se llega a encontrar casi 1100 personas en la lista de créditos en IMDB para tanto efectos visuales como especiales. Sin embargo, según algunos expertos en la industria, esta lista suele fallar en los otros dos tercios que realmente trabajaron en ellas.

Una lista de las ganancias de la industria

Fuente: BoxOfficeMojo.com, IMDB.com, The Holliwood Reporter, Variety.

Una verdad oscura

A pesar de la alta demanda de efectos visuales de gran calidad, la vida de los trabajadores dedicados a este área puede ser muy inestable.

El sueldo medio no es bajo, pero la estabilidad es rara. La mayoría son nómadas, trabajando con contratos que duran lo que dure la producción o menos y viviendo paga tras paga. Una vez que el trabajo termina, la presión de encontrar otro empieza. Esto puede ocurrir varias veces al año.

A veces los pagos pueden tardar semanas o meses. Algunos artistas indican que no han sido pagados, sea una película con un presupuesto enorme o una de bajo presupuesto.

Los freelancers muy raramente reciben seguro médico o cualquier otro beneficio, así que las compras más allá de las necesidades básicas, pueden estar fuera del alcance de su mano.

Un tio de VFX comprando una casa, sería un suicidio. Te van a despedir, pero no sabes cuándo. Pero tu alquiler y tu escuela aún hay que pagarla.

decía Pierre Grage, el autor de un libro sobre los retos que hay que afrontar en esta industria.

Las posiciones más estables tampoco carecen de obstáculos. Múltiples artistas anónimos en Reddit y foros hablan de trabajar 20 horas al día, 80 horas a la semana, a veces 32 horas seguidas. Grage indica que una vez tuvo que renderizar un plano 1300 veces antes de los supervisores aceptaron su trabajo.

Una vez trabajé (en Mexico) tres meses seguidos sin un día libre, y tuve que falsear una lesión para obtener un día. Trabajaba siete días a la semana, de doce a catorce horas de media.

Comentarios de Mariana Acuña Acosta, una artista de vfx veterana.

Es por esto que la tasa de agotamiento está por los cielos. Muchos dejan sus carreras para dedicarse a trabajos más seguros y saludables.

La industria toma artistas entusiastas y jóvenes y los convierte en adictos al trabajo que mascan plano tras plano de efectos visuales. Para poder seguir con este estilo de vida, muchos siguen hábitos tremendamente insanos. Hay muchas historias sobre problemas de adicción a sustancias, incluso, para poder seguir este ritmo de trabajo.

Eric Kohler, un productor en Vitality VFX, se levantó un día hace un par de años, salió fuera de su casa sin llaves o cartera, y no respondía a su móvil. Se perdió su rastro una semana hasta que las autoridades le encontraron a mil millas de su casa en Nuevo Mexico. Después indicó en un post de Facebook que tenía una adicción y tenía que rehabilitarse por el exceso de horas de trabajo.

Nadie habla de ello

La mayoría no quieren o no pueden hablar de ello. Es un juego para «jovenes», para aquellos que adoran las películas y quieren ser parte de esa industria. Los nuevos aguantan sus 80 horas a la semana sin rechistar y disfrutan desplazándose por el mundo sin pensar en ese seguro de salud.

Las escuelas prometen recompensas y grandes ganancias y bienestar gracias al trabajo duro y, como resultado, muchos jóvenes entran en la industria aportando una constante entrada de trabajadores ingenuos que siempre están disponibles para contratar, sustityendo a trabajadores más expertos, pero más caros. Habiendo una posibilidad de exprimir a los jóvenes sin recibir grandes resistencias, el problema persiste.

Número de créditos listados por departamento:

El número de trabajadores en VFX es superior a cualquier otro

La lista negra y las uniones

Es extraño que no haya una respuesta generalizada a esto y todos temen ese persistente rumor sin confirmar en el que todo aquel que se queje de estas prácticas será incluido en las listas negras y no volverá a tener trabajo. En una industria tan tremendamente grande como es esta, es increíble que la gente tema hacer uso de la liberdad de expresión.

Para ello, en muchs ocasiones, lo mejor es acudir a un gremio. Sin embargo, esta industria es una de las pocas profesiones relacionadas con cine que no tiene uniones u organizaciones de protección. Los guionistas, directores, productores, editores, cinematografos, maquilladores, editores de sonido, animadores, diseñadores de vestuario e incluso actores porno tienen uniones o «gremios» (guilds). Todas ellas creadas la mayoría antes de 1960.  Siendo esta industria tan nueva es obvio que no se ha tenido esto en consideración aún.

Ninguno de los seis grandes estudios que controlan la mayoría si no toda la producción de blockbusters de gran calado en el mundo (Sony, 20th Century Fox, Paramount, Disney, Warner Bros, Universal… y la Motion Picture Association of America, que representa a todos ellos) ha respondido a sus prácticas ni tampoco ha aceptado entrevistarse sobre este asunto.

El antiguo director de Warner Brothers, Chris DeFaria, dijo en una entrevista que

los grandes estudios no deberían ser culpados por usar prácticas legítimas para generar beneficios. Claro que me siento triste. Todo se siente triste cuando la gente ya no vive aquí y tiene que irse. Pero a la vez no era inesperado y muchos podían haber intervenido para mantener el negocio aquí (Estados Unidos). Pero luego tienes que preguntarte a ti mismo si al final habría sido lo más justo.

La Vida de Pi

En 2013, Rhythm and Hues, una respetable compañía fundada en 1987, ganó un Oscar por su trabajo en la Vida de Pi.

En el discurso de aceptación del premio el supervisor de efectos Bil Westenhofer intentó mencionar que la empresa había caído en bancarrota y que otros muchos trabajadores habían estado trabajando en ella incansablemente. Sin embargo su micrófono fue apagado mientras sonaba la música de Tiburón. No le permitieron decir una importante frase:

Las compañías de efectos visuales sufren para conseguir beneficios a pesar de que su trabajo está revolucionando la industria del cine y está dando millones.

No solo esto. Fuera, en la calle, decenas de personas se aglomeraban vestidas de verde para protestar. El director de la película tampoco mencionó el trabajo de estas personas. Su Oscar fue, mayormente, obtenido por la calidad de la integración del 3D, puesto que todo estaba grabado con pantalla azul o verde de croma.

Aquí se pueden ver un par de famosos «memes» de entre las decenas que han estado circulando por la red últimamente:

La vida de pi sin y con Rythm & Hues

Un Sistema Agotador

Desde 1970, los grandes estudios y la mayoría de compañías de efectos visuales han operado siguiendo un sistema de «puja fija» El estudio asigna un trabajo de vfx (una lista de planos que necesitan para una película) a cualquier compañía que pueda realizarlo por la menor cantidad de dinero y en la menor cantidad de tiempo, según la Visual Effects Society. Esto impulsa a las compañías de VFX a exprimir a sus trabajadores y hacerse cargo de ciertos gastos extra para poder realizar el trabajo, además de realizar imposibles planes de producción donde quien se lleva lo peor es quien ya sabemos.

Sin embargo, inevitablemente, el director o el estudio muchas veces quiere añadir nuevos planos o mejorar los existentes, muchas veces sin pago extra. Se espera que las compañías de VFX cubran estos costes.

Un buen año, un muy buen año, es un 5% de margen de beneficios. No hace mucho, era cuando podías alcanzar los gastos. Si podíamos sobrevivir, es que habíamos tenido éxito.

indica Lee Berger, antiguo presidente de Rythm and Hues.

En el artículo original se indican otros casos como este. Las compañías viven para el trabajo y a veces quedan en silencio hasta que consiguen otro, contratando así y fluctuando.

Subsidios Fiscales

Este tema que añade complicaciones a todo lo anterior es tan interesante e importante que habrá otro artículo dedicado únicamente a este tema del que muchos están hablando ya. Próximamente actualizaremos el artículo con el enlace.

Más protestas

Después del escándalo de R&H en los Oscars, los artistas de vfx de norteamérica empezaron a aplicar presión a los estudios de cine para mantener la producción en California y que paren de forzarles a ir a otros países para trabajar.

Más de 500 personas aparecieron para protestar en los Oscars de 2014, enfurecidos. La protesta transcendió a los medios mucho más que antes. Cientos de fotos volaron por internet y por los medios.

Protestas populares en la calle

Buscad talento, no subsidios – ¡No quiero mudarme otra vez! – ¡Tengo ocho años y me he mudado 9 veces! – Tu película sin VFX

¿Qué ha ocurrido después?

Y después, no hubo nada. No hubo protesta en 2015, ni en 2016. Tampoco para la ceremonia del 2016.

Es como un culto religioso. Tenemos que rezar por lo que estamos haciendo. Incluso cuando nos está haciendo mucho daño al final.

indica Daniel Lay, también llamado VFX Soldier, que ganó popularidad con el paso de los años y podéis seguir en Twitter, junto a múltiples otras cuentas relacionadas con él, o en su blog oficial.

Opinión personal:

Recordamos que este artículo ha sido resumido y traducido a partir de la fuente principal y otras, pero contiene información que es de 2016, con lo que las noticias no están actualizadas. Próximamente redactaré un artículo sobre las novedades de este año respecto a estas protestas.  Sí que hubo algo después. Hubo otra gente que intentó organizar otro tipo de protestas. Pero de todo eso hablaré próximamente.

En cuanto a los horarios y la cantidad de horas, como experiencia personal fuera de mi país, puedo confirmar esta información, aunque lo más gracioso es que esos números me parecen demasiado optimistas, puesto que he acompañado a gente que durante muchos meses han pasado de las 90 horas por semana, y conozco gente que ha llegado a las 120. Poco más puedo decir aparte de que este tema ha de ser tratado en todos los países y ha de ser conocido especialmente por la gente joven que poco piensa en vivir estable y tener familia en pocos años y es por esto que he realizado esta traducción para acercarlo a más gente.

Referencia principal

Página y artículo oficial